Mestiza jovencita, de unos dos años aproximadamente. Toda su corta vida atada o encerrada, no sabe lo que es la libertad, jugar, correr, recibir cariño... no sabe, nunca se lo enseñaron!! siempre su vida pendiente de un hilo, siempre temiendo que ese día fuese el último, y sin saber que existía una vida diferente y mejor, sin gritos ni golpes, ni cadenas, ni cebillas...
Ahora está a salvo, unas bellas personas la rescataron de su encierro, pero sólo de forma temporal, es muy muy urgente encontrarle otra casa, una familia que le demuestre que los seres humanos son bondadosos, que se puede disfrutar del sol, del campo, de los paseos y de la vida!
si quieres dar una segunda oportunidad a Sira, ella te lo agradecerá para siempre!